viernes, 13 de julio de 2012

Se necesita un freno urgente


El informe sobre los desmontes de junio de 2012, elaborado por la Asociación Guyra Paraguay, resulta escalofriante para Córdoba. Federico Kopta.


El informe sobre los desmontes de junio de 2012, elaborado por la Asociación Guyra Paraguay, resulta escalofriante para Córdoba: de un total de 177,5 hectáreas deforestadas entre julio de 2011 y mayo de 2012, a razón de 16 hectáreas por mes, se pasó a 3.302 hectáreas en el mes de junio de 2012
¡La superficie mensual desmontada se multiplicó por más de 200 respecto a los 11 meses anteriores! También resulta llamativa su dispersión geográfica, ya que fueron afectados simultáneamente ocho departamentos, en tanto que en los meses anteriores los desmontes eran aislados.
Sabemos que la ley de bosques nativos 9.814 es por demás insuficiente, pues no cumple con los presupuestos mínimos exigidos por la norma nacional.
Sin embargo, al menos deben aplicarse las obligaciones de esta ley para los casos no autorizados.
Al respecto, el artículo 48º dice “En forma obligatoria y con la finalidad de remediar el daño ambiental causado, los infractores deberán reforestar con especies nativas, bajo las condiciones y pautas técnicas que imponga la autoridad de aplicación, quien a su criterio podrá determinar también, en forma conjunta o autónoma, la clausura del área afectada por intervenciones en infracción a la presente ley, tendiente a la regeneración natural de la misma y su consecuente restauración”.
Lo que no se puede admitir, frente a los escasísimos relictos de bosque autóctono que nos quedan, es la lógica de los hechos consumados.
Según esta práctica habitual, se desmonta y luego solamente se paga una multa. Deben restaurarse los bosques desmontados según lo obliga la ley vigente y controlar el territorio para detectarlos en forma temprana, y evitar así su avance.

El peor desmonte de los últimos 2 años

En junio desaparecieron 3.302 hectáreas de monte, la cifra más alta desde la sanción de la ley provincial en agosto de 2010.

Controles. Hace unos días, Ambiente detectó un desmonte para loteo en Los Hornillos, Traslasierra.

En junio pasado, Córdoba sufrió la peor racha de desmonte desde que se sancionó la ley de bosques nativos, en agosto de 2010. Desaparecieron 3.302 hectáreas, según un monitoreo satelital de la ONG Guyra Paraguay, en todo el monte chaqueño.
La cifra equivale a 3.302 canchas de fútbol o un tercio del área urbanizada de la ciudad de Córdoba (todo el noroeste de la Capital, por ejemplo).
Lo sorprendente es que ocurre en plena vigencia de una norma que debe proteger estos ecosistemas. A su vez, rige la ley 9.219, de 2005, que prohíbe el desmonte total por 10 años.
Si bien estas leyes son permisivas, deberían significar un freno a esta práctica. En los últimos dos años, el monitoreo había detectado deforestaciones puntuales en algunos departamentos cordobeses. El mes más grave había sido abril, con 87 hectáreas en Sobremonte.
Junio trajo una cifra altísima y deforestaciones en varios departamentos. En un mes, se desmontó 17 veces más que en el último año, y la tasa fue 222 veces más alta que el promedio mensual del último año (14,8 hectáreas). Un cambio muy llamativo.
El informe detalla varios predios desmontados muy cerca de las localidades de Loma Blanca y Barreal, en el departamento Sobremonte. También a 10 kilómetros de San José de las Salinas (Tulumba) y a 25 kilómetros al sudoeste de Quilino, departamento Ischilín, donde más bosque fue desmontado.
En estos departamentos la pérdida de bosque nativo está asociada a la extensión de la frontera agropecuaria. Por lo general, tras el desmonte se siembran especies exóticas para criar ganado vacuno.
Algunas deforestaciones ocurrieron a la vista, por ejemplo, en un predio a la vera de la ruta nacional 38 a 10 kilómetros al noroeste de Villa de Soto.
En Traslasierra hay predios deforestados cerca de San Rafael y Pozo de las Pampas. Tienen formas circulares de más de un kilómetro de diámetro. Esta práctica está asociada a pozos para riego. Otros desmontes más pequeños se deben a loteos para urbanizaciones.
Para ese mes, la Provincia hizo pública sólo una intervención. Según la página de prensa, el 8 de junio un desmontador fue multado y se le secuestró la topadora. Ocurrió en Cañada de Machado (Río Primero). Había derribado 45 hectáreas de algarrobos, chañares, talas y quebrachos blancos.
“Si son desmontes totales, son ilegales. De ninguna forma están autorizados. Todo lo contrario, Ambiente sanciona estas prácticas”, dijo Federico Bocco, el nuevo secretario de Ambiente de la Provincia.
Y aseguró que en lo que va del año se detectaron desmontes ilegales, selectivos y totales, por unas 7.400 hectáreas.
No obstante, el funcionario entiende que la información de la ONG debe constatarse en el terreno para determinar su veracidad. “No hemos podido chequear el informe, pero probablemente algunos predios desmontados hayan sido ya detectados por Ambiente. No obstante, a veces el sistema satelital toma un aprovechamiento forestal controlado y de muy bajo impacto como desmonte”, explicó.
El funcionario aseguró que durante su gestión como secretario no se han autorizado ni desmontes para riego ni intervenciones de pequeño impacto.
Algunos procedimientos mencionados por Bocco están fuera de la región chaqueña (Las Varillas, La Francia y Río Primero). Otros sí, como las tres mil hectáreas en Guanaco Muerto, aunque fue una deforestación selectiva que el monitoreo satelital no detecta.
Contexto político. Mientras más de tres mil hectáreas de bosque nativo desaparecían, una pequeña tormenta política ocurría en la Secretaría de Ambiente de la Provincia.
El 20 de mayo renunció Darío Sbarato a esta cartera. El ex funcionario quería reformar la ley de bosques para destrabar los fondos de la Nación, estimados en 20 millones de pesos. Pero desde el Ministerio de Agua, Ambiente y Energía no aprobaron esta iniciativa, por lo que Sbarato renunció.
Tras casi un mes con el cargo vacante, el 14 de junio asumió Bocco. En esos días, desde Río de Janeiro, el gobernador José Manuel de la Sota reconoció que la ley de bosques es perfectible. Había viajado a la ciudad carioca para participar de la cumbre mundial sobre ambiente y desarrollo sustentable, Río+20. Allí negó que hubiera diferencias con la Nación por esta norma.

Cómo es el monitoreo
Satélite. El monitoreo se realiza a partir de las imágenes disponibles del Landsat 7. Un software procesa las imágenes y detecta los sectores con cambio de uso de suelo. El sistema puede determinar si el cambio ocurrió por desmonte o incendio. Este satélite pasa cada 14 días por la misma zona. En Internet, www.guyra.org.py
Chaco. La región chaqueña es el segundo ecosistema más grande de América del Sur y es uno de los bosques nativos más devastados por la actividad agroganadera. Abarca 150 millones de hectáreas. El 40 por ciento está en Argentina. El resto se distribuye entre Paraguay, Bolivia y Brasil. Sólo el norte y oeste cordobés están dentro de esta ecorregión.
Chequeo diario. El proyecto Nativo, financiado por la Unión Europea, monitoreará la región chaqueña diariamente para frenar los desmontes ilegales. El sistema estará disponible en 2013, incorporará información de otros satélites y a ONG para la constatación en el terreno. De Argentina participan la Red Agroforestal Chaco Argentina (Redaf), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y la Fundación Avina.
Porcentajes. En junio, el desmonte en Córdoba fue el 10 por ciento del total nacional. Salta, Jujuy y Santiago del Estero deforestaron más que nuestra provincia. Argentina acaparó el 64 por ciento del desmonte de toda la ecorregión. En 30 días se perdieron 51.306 hectáreas de bosque chaqueño.
Denuncias. La Secretaría de Ambiente recibe denuncias. Pueden ser anónimas. Hay que dirigirse a Av. Riccheri 2187 o comunicarse al teléfono (0351) 434-3310/14.

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